Centro de atención integral

ASPROSUB, CARBAJALES DEL ALBA, ZAMORA, 2005

No sabíamos cómo empezar. De verdad…

Una parcela cuadrada, horizontal, sin referencias. Sólo el vallado de 70 x 70m arruinaría el proyecto.

Unas cercas levantadas en seco, fantásticas, animaron de repente. Las piedras se habían sacado de las propias parcelas y se interrumpían cuando aparecía una laja ma­yor que aligeraba el trabajo. Parecían puertas clavadas en la tierra.

El programa estaba muy dominado. Casi eran gestos funcionales que conectaban necesidades concretas: una residencia y un centro de día para personas con disca­pacidad intelectual. Sin embargo, queríamos que el edi­ficio ofreciera no sólo un espacio funcional, sino tam­bién identidad, orientación y pertenencia, integrando las formas del paisaje en el propio edificio.

Bajo esta premisa, los espacios comunes se diferencian por sus formas más expresivas, mientras que las habi­taciones son más geométricas. La diferencia entre usos se reforzó con los materiales. En el perímetro, existe una estructura ordenada de la residencia que rodea las conexiones de la zona de día y que se abren a diferentes jardines.

Luego, salieron otras cosas; montañas inventadas en esa llanura, paseos por ellas divisando las de la sierra cercana, habitaciones que se duplicaban en habitacio­nes exteriores privadas, el ladrillo armado contagiando paredes y cubierta en cuya unión se resuelve el detalle constructivo.

Ladrillo por todas partes. Cubiertas, vigas, pared de la­drillo armado… La valla exterior fabricada con las lajas de piedra extraídas de la propia parcela. Con un sólo de­talle constructivo se resuelve todo el programa.

El jefe de obra, que acababa de tener su primer hijo, nos dijo al final: “deberíais venir por la noche y pasear solos, en silencio. Me gustaría que esta obra no se acabara nunca…” Quizás, en su casa, le esperaba no dormir por las noches.

Premios y publicaciones

Son montañas inventadas en la llanura, que abren patios y jardines de distintas privacidades