Residencia de jóvenes y tercera edad y centro de día

ASPRODES, SALAMANCA, 2005

El proyecto arranca con dos programas, dos tipos de usuarios distintos, cinco metros de desnivel y una edificabilidad sobre rasante insuficiente.

Dos tipos de usuarios distintos; la mitad eran personas jóve­nes con discapacidad intelectual, con autonomía para entrar y salir del centro; a la otra mitad se le añadían los problemas y discapacidades de la tercera edad. Ambos compartirían algu­nas partes del programa, pero desde el inicio se evitó una so­lución homogénea. Se buscó, en cambio, una arquitectura que reconociera esa diferencia, que permitiera convivir sin forzar la mezcla, donde cada grupo encontrara espacios acordes a sus ritmos, capacidades y maneras de habitar.

Dos edificios conectados con pasarelas, con accesos indepen­dientes, pero a la vez comunes, cada uno con un patio a medio­día como extensión de las zonas más públicas del programa situadas en planta baja, facilitando la relación con el exterior. Las habitaciones se diseñaron con atención al uso cotidiano, integrando en un “muro gordo de cerezo” una mesa, un asiento para contemplar, el armario y un balcón que separa las fun­ciones de ventilar e iluminar, además de servir para limpiar el gran cristal; esa ventana en la que te sientas es un vidrio fijo a ras, como un sillar más de la piedra caliza de fachada.

Al sur, los “estares”, espacios para estar. En ellas, se encuen­tran las bandejas de plantas regulables en altura, que prote­gen del sol y presumen del prestigio de los invernaderos que cultivan esos jóvenes a las afueras de Salamanca. Los abedu­les, trabajan a conjunto y rodean el edificio.

Este proyecto no se pensó solo desde lo normativo o lo téc­nico, sino desde la experiencia real de quienes lo habitan. La organización espacial, los materiales cálidos, la relación con el jardín, la claridad en los recorridos y la posibilidad de elegir entre estar acompañado o solo, forman parte de una arquitec­tura que busca cuidar sin imponer, y acompañar sin delimitar.

Premios y publicaciones

Jóvenes y mayores se encuentran en turnos a la hora de comer. Una terraza para un cigarrillo y bandejas móviles para plantas