Residencia y centro de día para personas afectadas de parálisis cerebral
Dos volúmenes en forma de L que rodea un parque urbano dan lugar a la residencia y al centro de día. Nos enfrentamos a dos fuertes condicionantes en este proyecto. Por un lado, conseguir dar coherencia y unidad a una actuación que se situaba en dos solares separados por un parque público. Por otro, responder a las necesidades propias de los usuarios con un centro de día para 70 personas con parálisis cerebral y residencia permanente para 36 de ellas.
Partiendo de estas restricciones, encontramos las soluciones y las ideas clave de la propuesta. Aprovechando así, las diferencias de alturas para crear accesos a cota de calle en cada planta y los dos solares se han conectado por un paso enterrado bajo la escalera.
El elemento que “cose” espacialmente todo el proyecto es la rampa exterior, que desde el parque conecta los tres niveles-usos del edificio; ciudad -centro de día -vivienda. Más allá de su función como acceso principal, la rampa actúa como un recorrido accesible, visible y simbólico, que integra al usuario en el paisaje urbano de forma natural y sin jerarquías.
La intención de resolver las diferencias de desnivel y la continuidad del proyecto se expresa también plásticamente con la cubierta, que acompaña la topografía de la parcela. Se plantea del mismo material de la fachada, piedra caliza, decisión que enfatiza la operación de “edificio-alfombra” y que resulta coherente con un entorno formado por edificios de mayor altura, desde los que se percibirá como una quinta fachada.
Se proponen tres espacios libres separados para diferenciar las actividades de los usuari@s. Uno elevado sobre la calle lateral, proporcionando intimidad, y orientado al sur, para la zona de residencia. Otro, dividido por la escalera, orientado al este que corresponde a la zona de día. El tercer patio, de mayor tamaño y también orientado a sur es utilizado como patio principal. Los jardines orientados a este y a sur, se asoman al parque público, apropiándose de él. El parque, que a priori dividía el edificio en dos, se convierte en espacio unificador y de relación, no solo de las dos partes del proyecto entre sí, sino de los residentes con la propia ciudad.
Premios y publicaciones
- Finalista del Premio de la Fundación Salas para la Accesibilidad 2006
- Roc Máquina nº 115 (pág.30-35)