Centro ocupacional y reforma de residencia

ASPANIAS, SALAS DE LOS INFANTES, 1994

Se plantea el nuevo Centro Ocupacional como una alter­nativa a la clásica nave industrial que tienen estas asocia­ciones como Centros Ocupacionales.

El edificio se sitúa al fondo de la parcela, encerrado en sí mismo, para preservar las vistas a la residencia. El conjunto se divide en dos zonas de trabajo y se duplica la zona de almacén, de manera que las personas de niveles o proce­dencias diferentes puedan desempeñar actividades ocu­pacionales diversas.

Ambas naves se orientan en paralelo al Sur, una a un patio central y otra a un jardín, introduciendo así, una luz natu­ral tamizada que proviene del sur a través de unas lamas situadas en la parte superior, facilitando el trabajo en los talleres.

En la entrada, se encuentran los vestuarios y los aseos, a medida que avanzamos, nos adentramos al interior de las naves diáfanas que destacan por sus cerchas de madera vista que constituyen su estructura compartimentada con tabiques y muebles bajos, que busca una calidez para las personas a diferencia de los edificios industriales, apoyán­dose en esa luz difusa. Los volúmenes de los talleres son equidistantes formando así el gran patio central, pensado para el uso de los usuari@s.

En cuanto a la materialidad, diferenciamos los materiales según el uso, utilizamos Eternit y Glassal azul en la facha­da principal que corresponden a los almacenes y vestua­rios-aseos, mientras el resto de los acabados son a base de enfoscado pintado y en el interior se utiliza ladrillo visto en paramentos verticales y suelo industrial de hormigón pulido.

Por otro lado, se realiza una reforma de la residencia para una mejora en la accesibilidad hacia el hall, donde se sitúa la administración, con una rampa que debía salvar 1,20 m de diferencia de cota en el edificio existente.

La elección de una estructura abierta, la orientación hacia la luz natural, la calidez de los materiales y los espacios modulables y accesibles atienden a crear un entorno que facilite la vida cotidiana, fomente la autonomía, y permita a cada persona reconocerse en el espacio que habita.

Premios y publicaciones

Como un bosque sin troncos, ramas que dejan pasar la luz y a la altura de la mirada siempre verde